4 de diciembre de 2009

En la silla de dar vueltas

Hacía tiempo que no me sentaba en mi silla de dar vueltas, y girar, y girar, y girar...


y seguir girando mientras cualquier cancioncilla estúpida se me pega al paladar y no puedo dejar de tararearla... la,la,la,lala...laaaaaa




Tan absorto en tu propio mundo que cuando la silla se para ni si quiera te das cuenta que se ha parado y la única razón por la que todo da vueltas es que te has mareado, ni te das cuenta... ¿no es genial?




Entonces das un salto de la silla, y cambia la canción y....


y te pones a bailar frente al espejo más cercano gritando ¡ponme otra cerveza!


Pero ni estas de fiesta ni suena la música...todo está en tu cabeza, todo está ahi...




Así que decides calzarte las zapatillas de peter pan y lanzarte a por una Estrella al bareto más cutre que esté abierto, o a por dos, o a por tres... la cuestion es salir de Nuca Jamas, aunque sólo sean durante un par de horas...este mareo es más duradero que el la silla de mi cuarto.




Pero entonces vuelve a sonar sa canción y no puedes evitar tararearla...

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