26 de febrero de 2010

Sospechoso

A veces, en la vida, hay momentos en que diversas casualidades te ponen en compromisos o en situaciones un tanto complicadas. Hace unos días que noto que en la planta del pie algo me pasa, me duele, pero no tengo herida ni nada. Ayer por la noche, las 00.15 aprox. Me dirigía donde había quedado con unos amigos para tomar algo y por el camino empezó a dolerme bastante la planta del pie, normalmente llevo las zapatillas desatadas, con lo que el roce del zapato en la planta es mayor, por eso me agaché y me dispuse a atarme los cordones. Estaba en la acera de la izquierda y justo a mi lado había un coche aparcado, me senté en la acera porque me dolía mucho el pie y me resultó más cómodo, con la suerte de que cuando me siento pasa un coche patrulla. Mi reacción, al verlos fue de levantarme, por miedo a que pensaran que hacía algo raro, entonces ellos, al verme levantarme dieron marcha atrás y bajaron la ventanilla. Yo, que no sabía que me esperaba, me adelanté y dije:
- Hola, mmmhmm...
Los polis no dijeron ni una palabra, sólo miraban flipando...
- Mmmm... me estaba atando el zapato, dije.
Los polis seguían flipando de que alguien a las doce de la noche se atara el zapato tirado en la acera detrás de un coche... pero no dijeron palabra. Yo que no sabía porque estaban tan callados esperando alguna explicación dije:
- ¿Os enseño la documentación o algo?
Entonces reaccionaron y uno con cara de estar alucinando con lo surrealista de la situación dijo:
- Nah... continúe, continúe...

Así que ya sabéis... cuando menos os lo esperéis os puede doler un pie, os tendréis que atar un zapato y podéis terminar detenidos :)

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