El ratio es siempre el mismo 1 a 1.618 una y otra y otra vez. Los patrones están escondidos a plena luz. Solo hay que saber dónde mirar. Cosas que la mayoría de las personas ven como caos en realidad siguen sutiles leyes de comportamiento. Galaxias, plantas, conchas marinas. Los patrones nunca mienten pero solo algunos de nosotros podemos ver cómo encajan las piezas. En este pequeño planeta vivimos 7.080.360.000 personas. Esta es la historia de algunas de esas personas.
Hay un antiguo mito chino sobre el Hilo Rojo del Destino. Dice que los dioses han atado un hilo rojo alrededor de uno de nuestros tobillos y lo han unido a las personas cuyas vidas estamos destinadas a tocar. Este hilo puede estirarse o enmarañarse, pero nunca se romperá. Todo está predeterminado por las probabilidades matemáticas, y es mi tarea hacer el seguimiento de esos números, para hacer las conexiones para aquellos que necesitan encontrarse, aquellos cuyas vidas necesitan tocarse.
29 de agosto de 2012
23 de agosto de 2012
Universo
Para mí, es mucho mejor entender el Universo tal y como realmente es que seguir engañándonos, por muy satisfactorio y tranquilizador que sea el engaño.
21 de agosto de 2012
La vida
Hay un viejo chiste, Dos mujeres de edad en un hotel de alta montaña comenta una a la otra, "¡Vaya, aquí la comida es realmente terrible!", y contesta la otra: "¡Y además las raciones son tan pequeñas!". Pues básicamente así es como me parece la vida, llena de soledad, histeria, sufrimiento, tristeza y sin embargo se acaba demasiado deprisa
24 de julio de 2012
LHC
¿Habéis visto una lavadora centrifugar a 1.200 rpm? Yo creo que con una pequeña modificación nos habríamos ahorrado el LHC
14 de julio de 2012
Precursores
Hoy hablando de música con un amigo, me ha estado rallando la cabeza sobre los precursores o creadores del rock and roll, cuando todo el mundo sabe que el único e indiscutible creador del Rock fue y sera Marty Mcfly.
13 de julio de 2012
Ventanilla
Cada vez es más raro que te den de comer en un avión, al menos sin pagar, y la verdad es que tampoco es algo que echemos tanto de menos porque todos sabemos que la comida a bordo sabe como sabe, aunque vayas en «bisnes».
Pero… ¿Por qué sabe como sabe esa comida?
Pues según cuentan en Airline Food hay tres factores que influyen en ello independientes de lo que pague la aerolínea por el servicio de catering:
-El ruido blanco que nos acompaña durante el vuelo reduce hasta en un 30% nuestra capacidad para saborear la sal. En este sentido el A380 podría ser el avión en el que mejor sepan las comidas, pues es extremadamente silencioso, algunos dicen que incluso demasiado silencioso; de los turbohélices mejor no hablamos, aunque tienen sus cosillas.
-En condiciones de baja presión, y la presión de la cabina es casi siempre menor de la que estás acostumbrados a menos que vivas en una ciudad como Denver o Quito, se reduce la capacidad de apreciar olores y sabores.
-Además el aire de la cabina es más seco de lo normal, lo que unido a la baja presión hace que boca y garganta estén más secos, lo que también entorpece a transmisión de sabores a los receptores correspondientes.
De todos modos, ¿a quien le importa la comida a bordo cundo se puede mirar por la ventanilla?
Pero… ¿Por qué sabe como sabe esa comida?
Pues según cuentan en Airline Food hay tres factores que influyen en ello independientes de lo que pague la aerolínea por el servicio de catering:
-El ruido blanco que nos acompaña durante el vuelo reduce hasta en un 30% nuestra capacidad para saborear la sal. En este sentido el A380 podría ser el avión en el que mejor sepan las comidas, pues es extremadamente silencioso, algunos dicen que incluso demasiado silencioso; de los turbohélices mejor no hablamos, aunque tienen sus cosillas.
-En condiciones de baja presión, y la presión de la cabina es casi siempre menor de la que estás acostumbrados a menos que vivas en una ciudad como Denver o Quito, se reduce la capacidad de apreciar olores y sabores.
-Además el aire de la cabina es más seco de lo normal, lo que unido a la baja presión hace que boca y garganta estén más secos, lo que también entorpece a transmisión de sabores a los receptores correspondientes.
De todos modos, ¿a quien le importa la comida a bordo cundo se puede mirar por la ventanilla?
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