30 de octubre de 2009

100 Cosas que tengo que hacer

1-Saltar en “Bungee”
2-Paracaidismo
3-Hacer un crucero
4-volar en un globo
5-Bucear (Hecho)
6-Viajar por carretera sin tener un destino fijo
7-Escalar una montaña (Hecho)
8-Visitar un volcán activo
9-Visitar todos los continentes
8-Conocer las 7 maravillas (incluídas las del mundo moderno)
9- Vivir una aventura en la selva del Amazonas o en el Triángulo de las Bermúdas
10-Tener un amigo en cada país del mundo
11- Aprender a tocar un instrumento (Hecho)
12-Hacer 10,000 fotos (Llevare unas 2.000)
13-No dormir durante 48 horas (Hecho)
14-Apostar en Las Vegas el sueldo de todo un mes
15-Tener 4 orgasmos en una sola noche (Hecho)
16-Cantar en voz alta mientras conduzco sin importar que la gente me mire y me oiga.
17-Adoptar un niño
18-Contarle a alguien la historia de tu vida, sin ocultar ningún detalle
19-Donar sangre (Hecho)
20-Ser donante de Medula osea (Hecho)
21-Mirar la Aurora Boreal (Hecho)

22-Preguntarle a una extraña si se acostaría contigo en la primera noche
23-Tener un incontrolable ataque de risa, en el peor momento posible
24-Cocinar una cena sin los ingredientes apropiados y que te salga bien
25-Participar en una orgia
26-Vestirme de smoking, llevar a mi pareja a un pisazo, dar dos palmadas y que automaticamente se baje la luz y suene "Sexual Healing"
27-Arrancarle los huevos a pulso a un pederasta
28-Conquistar el mundo
29-Viajar a Japon
30-Plantar un arbol
31-Hacer llorar a un hombre adulto a base de palabras
32-Viajar a Egipto
33-Tener mi propia gorra con dos latas de cerveza y pajitas a los lados (Hecho)
34-Ver un volcan en erupcion
35-Follarme a una japonesa
36-Tener una novia japonesa
37-Morir en japon
38-Conocer a woody allen
39-Pegarle un cabezazo a alguien y romperle los dientes o la nariz
40-Ir con la hinchada del west ham de borrachera y ver un partido
41-Mirar a través de los ojos de un niño y ver reflejada mi sonrisa y a mi mismo
42-Tener mi propio book (ya tengo algo)
43-Emborracharte y no recordar nada al día siguiente (Hecho)
44-Invitar a todos mis amigos a cenar para luego enviarles una lista de todo lo que se comieron
45-Hablar con un loro
46-Tener sexo con alguien 10 años más grande o 10 menos que yo
47-Nadar con delfines (Hecho)
48-Escuchar la frase “te amo” y tener la certeza de que quien te lo dice lo siente de verdad
49-Hablar con un desconocido como si lo conociese de toda la vida
50-Hacer un viaje por carretera sin un destino en particular
51-Fumar con una pipa
52-Ir a un carnaval vestido o disfrazado para la ocasión
53-Fingir estar terriblemente enfermo para no tener que ir a comer a casa los suegros
54-Correr desnudo por mitad de un centro comercial
55-Hacer algo que me paralice de miedo
56-Probar la heroina
57-Pegarme con un Acab cuerpo a cuerpo
58-Acabar detenido por escandalo publico
59-Colarme en una boda
60-Emborracharme hasta perder el sentido y recuperarlo en el lugar menos pensado
61-Bañarse desnudo en una playa (Hecho)
62-Interrumpir una boda
63-Jugar a la Ouija
64-Pegar a un judio
65-Escupir a la cara a un cura
66-Acariciar a un tigre y darle de comer
67-Bañarme en un lago de noruega
68-Comprar una camiseta de "Alguien estuvo en Polonia y se acordo de mi" y regalarsela a
un judio
69-Hacer 69 tonterias (Hecho)
70-Comer Hormigas y bichitos de esos raros
71-Aprender a cocinar comida Japonesa
72-Iventarse un “maratón” de películas con los amigos todo un día completo
73-Entrar en la iglesia,gritar si esta dios mientras lo maldigo por la muerte de mi canario
74-Hacerlo en un avion
75-No depender de Window (En proceso)
76-Dejar mi trabajo para perseguir un sueño
77-Leer la biblia
78-Cantar en un karaoke con una moña impresionante el Torito
79-Inventar algo
80-Ir a un concierto masivo y bailar a lo skin
81-Comprar una frago con el kino y hacer nuestra propia rave de 3 dias
82-Hacerme el cenicero e ir a Central
83-Ir a una discoteca de bacalas (Hecho)
84-Cambiarle el pañal a un bebé (Hecho)
85-Llenar de cajas de condones los carros de la peña en un Centro Comercial
86-Disparar con una Uzi, M-16 y escopeta de cartuchos.
87-Ligarme a una tia buenorra y reirme de ella (como ellas hacen)
88-Ir a un concierto Nazi
89-Pasear a un gato
90-Darme yo mismo con un taser
91-Dejarme barba
92-Ser mendigo por un dia, con la barba anterior
93-Ver una pelea de gallos
94-Dejar de hablar 3 días
95-Embarcarme en un viaje tras consumir alguna sustancia sicotrópica
96-Montarme en un avion puesto a LSD
97-Conocer un país comunista y meterme con ellos
98-Cambiar radicalmente de apariencia
99-Repetir todo lo que haya valido la pena
100-Apretar el gatillo

Oh!



Estamos atrapados en la rueda del hamster, corriendo de lunes a viernes, como roedores obstinados a los que por fin conceden un breve receso.

Apearse no es una opción, por supuesto.

Si acaso nos dejarán echar unos tragos, tomar un poco de aire, sentir a nuestro lado la ilusión de que no nos hayamos solos.

De esa ilusión viviremos el resto de la semana así que no pierdan el tiempo: piel con piel, busquen cobijo y recuperen el aliento perdiéndolo definitivamente.

29 de octubre de 2009



It's you
Yeah yeah, it's you, it's you
And I got to say...
(yeah) Aya, aya
Hey little girl, do you love me?

Oh baby, don't you know that I love you?
(yeah yeah) Come on now hear what I say
(It's You, It's You) And I got to say

(yeah) Aya, aya
Hey little girl, do you love me?

Ohhhh I'm a lonely boy looking for the love of my heart
Don't you know baby, it's you that I'm talking to love?
(It's You) And I got to say

(yeah) Aya, aya
Hey little girl, do you love me?

28 de octubre de 2009

Soy como soy

He decidido hacer un borrón y cuenta nueva. Sentí que estaba cometiendo algunos errores con mis reflexiones anteriores. Ahora tengo un nuevo "estilo" por decirlo así.

Pues sin más empiezo.


Pues soy simplemente yo. No hay otra explicación. Nadie podría ver el mundo y sentir lo que siento. Eso es lo bello. Cada uno tiene un mundo inmenso en su interior. La inmensidad es espeluznante. Soy completamente diferente del resto, así como el resto es completamente diferente de mí

A partir de ahora, seré un poco drástico en cuanto a toma de decisiones. Como he acostumbrado a ser en varias ocasiones de mi vida. Me he decidido cambiar de lleno. Empezar cada día, con más fuerzas. Sin rendirme. Sin retroceder. Siempre mirando hacia adelante, pero disfrutando del momento que se vive.

Los preceptos de mi escritura

No quiero enseñar nada

No quiero fomentar mi concienca

No quiero ser comprendido.

No quiero imponer mi punto de vista

No quiero lavar cerebros

No quiero ganar las discusiones

No quiero compasión ni idolatría

No quiero que mi ego crezca

No quiero empezar una religión

No quiero copiar a nadie, o si sienten que lo hago es porque de verdad me gusta algo.

No quiero humillar, criticar o juzgar a nadie

No quiero entender el resto de sus mundos, con el mío basta

No quiero parecer más inteligente, con más experiencia o más sabio...

No quiero que mi escritura sea un deber, sino un amor

No quiero menospreciar a nadie

No quiero su aceptación o escribir para agradarles

No quiero ser el dueño absoluto de la Verdad. Con encontrar la mía basta

No quiero hacer nada por mandato de otro

No quiero nada de nada.


Escribo porque quiero. Esta es mi forma de tranquilizar mi mente. De quedarme absorto y abstraído sin pensar en nada más. Expectante siempre acerca de cual podría ser la próxima palabra. Es mi meditación, mi pasión y mi amor. Soy feliz haciéndolo. Así sin más.


Solo quiero ser yo mismo.

25 de octubre de 2009

Sofia...II

No ponía nada más. No traía ni saludos ni remitente, sólo esas dos palabras
escritas a mano con grandes interrogaciones.
Volvió a mirar el sobre. Pues sí, la carta era para ella.
¿Pero quién la había dejado en el buzón?
Sofía se apresuró a sacar la llave y abrir la puerta de la casa pintada de rojo. Como
de costumbre, al gato Sherekan le dio tiempo a salir de entre los arbustos, dar un salto
hasta la escalera y meterse por la puerta antes de que Sofía tuviera tiempo de cerrarla.
—¡Misi, misi, misi!
Cuando la madre de Sofía estaba de mal humor por alguna razón, decía a veces que
su hogar era como una casa de fieras, en otras palabras, una colección de animales de
distintas clases. Y por cierto, Sofía estaba muy contenta con la suya. Primero le habían
regalado una pecera con los peces dorados Flequillo de Oro, Caperucita Roja y Pedro
el Negro. Luego tuvo los periquitos Cada y Pizca, la tortuga Govinda y finalmente el
gato atigrado Sherekan.
Había recibido todos estos animales como una especie de compensación por parte
de su madre, que volvía tarde del trabajo, y de su padre, que tanto navegaba por el
mundo.
Sofía se quitó la mochila y puso un plato con comida para Sherekan. Luego se dejó
caer sobre una banqueta de la cocina con la misteriosa carta en la mano.
¿Quién eres?
En realidad no lo sabía. Era Sofía Amundsen, naturalmente, pero ¿quién era eso?
Aún no lo había averiguado del todo.
¿Y si se hubiera llamado algo completamente distinto? Anne Knutsen, por ejemplo.
¿En ese caso, habría sido otra?
De pronto se acordó de que su padre había querido que se llamara Synnove. Sofía
intentaba imaginarse que extendía la mano presentandose como Synnøve Amundsen,
pero no, no servía. Todo el tiempo era otra chica la que se presentaba.
Se puso de pie de un salto y entró en el cuarto de baño con la extraña carta en la
mano. Se coloco delante del espejo, y se miró fijamente a sí misma.
—Soy Sofía Amundsen —dijo.
La chica del espejo no contestó ni con el más leve gesto. Hiciera lo que hiciera
Sofía, la otra hacia exactamente lo mismo. Sofía intentaba anticiparse al espejo con un
rapidísimo movimiento, pero la otra era igual de rápida.
—¿Quién eres? —preguntó.
No obtuvo respuesta tampoco ahora, pero durante un breve instante llegó a dudar
de si era ella o la del espejo la que había hecho la pregunta.
Sofía apretó el dedo índice contra la nariz del espejo y dijo:
—Tú eres yo:
Al no recibir ninguna respuesta, dio la vuelta a la pregunta y dijo:
8
—Yo soy tu.

Sofia....III

Cuando se encontró en el caminito de gravilla con la misteriosa carta en la mano,
tuvo de repente una extraña sensación. Era como si fuese una muñeca que por arte de
magia hubiera cobrado vida.
¿No era extraño estar en el mundo en este momento, poder caminar como por un
maravilloso cuento?
Sherekan saltó ágilmente por la gravilla y se metió entre unos túpidos arbustos de
grosellas. Un gato vivo, desde los bigotes blancos hasta el rabo juguetón en el
extremo de su cuerpo liso. También él estaba en el jardín, pero seguramente no era
consciente de ello de la misma manera que Sofía.
Conforme Sofía iba pensando en que existía, también le daba por pensar en el
hecho de que no se quedaría aquí eternamente.
Estoy en el mundo ahora, pensó. Pero un día habré desaparecido del todo......