11 de abril de 2011

24 horas

Nunca pensé que un día normal, de los de veinticuatro horas, pudiera hacérseme tan largo...
Parece como si hubiera despertado hace quince días y estuviera haciendo (o no haciendo) cosas desde entonces. Es una sensación rara la de perder el tiempo... Sobre todo porque este tiempo en otro momento me salvaría la vida. Seguro que a alguien por ahí le hacen falta las horas que yo desperdicio sin sentido. ¡¡¡¡Le vendo una hora!!!!.
O mejor aún: cambio hora despistada por clases avanzadas de break dance para principiantes (Principiantes en el break dance, se entiende. Pero bastante avanzados en otro tipo de bailes, claro). Pues eso, si alguien está interesado o conoce a cualquier persona a quien pueda interesar, no dude en ponerse en contacto conmigo.

Si no hay nadie interesado, me gustaría preguntar al supervisor (no sé a quién debo dirigirme), si puedo guardar los descansos que me corresponden hoy para poder gastarlos en el momento en que me hagan falta. Ruego remita respuesta urgente a mi correo electrónico.

Mayores

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-Yo, cuando sea mayor, quiero tener una máquina de bolas de chicle!!!
-Ya somos mayores...

25 Siglos

"¿Quieres ser médico, hijo mío? Aspiración es ésta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia. ¿Deseas que los hombres te tengan por un Dios que alivia sus males y ahuyenta de ellos el espanto? ¿Has pensado bien en lo que ha de ser tu vida? Tendrás que renunciar a la vida privada; mientras la mayoría de los ciudadanos pueden, terminada su tarea, aislarse lejos de los inoportunos, tu puerta quedará abierta a todos; a toda hora del día o de la noche vendrán a turbar tu descanso, tus placeres, tu meditación; ya no tendrás horas que dedicar a tu familia, a la amistad o al estudio; ya no te pertenecerás.
…
El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el hombre honrado: prolongarás vidas nefastas, y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir crímenes de los que serás testigo.
…
…tendrás que soportar relatos que arranquen del principio de los tiempos para explicarte un cólico; ociosos te consultarán por el sólo placer de charlar. Sientes pasión por la verdad, ya no podrás decirla. Tendrás que ocultar a algunos la gravedad de su mal; a otros su insignificancia, pues les molestaría.
...
Si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarla, el vulgo irá a charlatanes que venden la mentira que necesitan. No cuentes con agradecimientos: cuando el enfermo sana, la curación es debida a su robustez; si muere, tú eres el que lo ha matado.
…
No cuentes con que ese oficio tan penoso te haga rico.
…
… todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de míseras viviendas, los perfumes harto subidos de las cortesanas, palpar tumores, curar llagas verdes de pus, contemplar los orines, escudriñar los esputos, fijar tu mirada y tu olfato en inmundicias, meter el dedo en muchos sitios. Cuántas veces, en día hermoso, soleado y perfumado, al salir de un banquete o de una pieza de Sófocles, te llamarán por un hombre que, molestado por dolores de vientre, te presentará un bacín nauseabundo, diciéndote, satisfecho: gracias a que he tenido la precaución de no tirarlo. Recuerda entonces, que habrá de parecerte interesante aquella deyección.
…
En la calle, en los banquetes, en el teatro, en tu cama misma, los desconocidos, tus amigos, tus allegados, te hablarán de sus males para pedirte un remedio. El mundo te parecerá un vasto hospital, una asamblea de individuos que se quejan.
…
Piénsalo bien mientras estás a tiempo. Pero si indiferente a la fortuna, a los placeres, a la ingratitud, si sabiendo que te verás solo entre fieras humanas, tienes un alma lo bastante estoica para satisfacerte con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas pagado lo suficiente con la dicha de una madre, con una cara que sonríe porque ya no sufre, con la paz de un moribundo a quien le ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino, hazte médico hijo mío."


Consejos de Esculapio a su hijo (siglo V a.C.)

New Biography

6 de abril de 2011

Prejuicios

¿Sabes?
Si todas las personas del mundo se casasen con alguien de otra raza, al cabo de una generación se acabarían los prejuicios y nos dejariamos de gilipolleces de racismos