3 de septiembre de 2009

Volver...

He decidido aceptar la responsabilidad
de tener 6 años nuevamente.

Quiero ir a un Mcdonald´s y pensar
que es un restaurante de 5 tenedores.

Quiero navegar barquitos de papel
en un estanque y hacer anillos
tirando piedras al agua para poder
valorar lo sencillo otra vez.

Quiero pensar en que los dulces
y los amigos son mejores que el dinero.

Quiero tomar largos baños
y dormir 10 horas todas las noches.

Quiero abrazar a mis padres todos los dias
y enjugar mis lágrimas en sus hombros
y pensar que son para siempre.

Quiero regresar a los tiempos
donde la vida era simple.
Cuando todo lo que sabía eran colores,
tablas de sumar y cuentos de hadas,
y eso no me molestaba;
porque no sabía que no sabía,
y no me preocupaba por no saber.
Cuando pensaba que lo peor que me podía pasar
en la vida era que alguien me quitara la pelota
o me eligiera el último para ser
compañero de equipo.

Quiero volver a mis 6 años
para pensar que el mundo es justo.
Que todo y todas las personas son honestas y buenas.
Que no hay envidias.

Quiero pensar que todo es posible.
Pero en algún lugar de mi juventud,
maduré y aprendí demasiado.
Aprendí como la gente no sabe querer ni amar,
cómo nos destruimos entre nosotros,
cómo la envidia nos rodea
y nos hace desear el mal.
Maduré, me contaminé, y aprendí sobre mentiras,
sufrimientos, enfermedades, guerras, dolor y muerte.
Aprendí cómo el dinero
maneja nuestras vidas.
Cómo ya no importa el sentir, sino el conseguir,
y cada vez más.

PERO YO RENUNCIO. QUIERO VOLVER A VIVIR SIMPLE NUEVAMENTE.
No quiero que mis dias sean de jornadas interminables de trabajo,
de materialismo, de noticias deprimentes, de envidias, de
chismes, de enfermedades y de pérdida de seres queridos


¿Alguna vez os habéis sentido tan, tan felices, que habéis pensado que jamás os sentiriais tan felices. Vuestra vida ha llegado a una perfección total, que quizá no vale la pena buscar más? yo si que he encontrado esa felicidad.

No se puede mirar de pequeño...




De pequeño, mi padre me advirtió que no mirara la lavadora; yo era muy pequeño y no le hice caso. Con el paso de los años, me he dado cuenta que tenía razón: no se puede mirar la lavadora de pequeño y pensar que eso no te va traer problemas el día de mañana.


Out me...

1 de septiembre de 2009




Put a candle in the window,
'cause I feel I've got to move.
Though I'm going, going,
I'll be coming home soon,
'Long as I can see the light.

Pack my bag and let's get moving,
'cause I'm bound to drift a while.
When I'm gone, gone,
You don't have to worry long,
'Long as I can see the light.

Guess I've got that old trav'lin' bone,
'cause this feeling won't leave me alone.
But I won't, won't be losing my way, no, no
'Long as I can see the light.

Yeah! Yeah! Yeah! Oh, Yeah!

Put a candle in the window,
'cause I feel I've got to move.
Though I'm going, going,
I'll be coming home soon,

Long as I can see the light.
Long as I can see the light.
Long as I can see the light.
Long as I can see the light.
Long as I can see the light.

Naci en un dia azul...

Por ejemplo, cada mañana, para
desayunar, como exactamente 45 gramos de copos de avena;
peso el tazón con una báscula electrónica para asegurarme. A
continuación cuento el número de prendas de vestir que
me pondré antes de salir de casa. Siento ansiedad si no
puedo beber mis tazas de té todos los días a la misma hora.
Cuando me estreso demasiado y no puedo respirar bien, cierro
los ojos y cuento. Pensar en números me ayuda a calmarme.
Los números son mis amigos y siempre han estado cerca
de mí. Cada uno de ellos es único y cuenta con su propia
«personalidad». El 11 es simpático y el 5 es chillón,
mientras que el 4 es tímido y tranquilo. Es mi número favorito,
me recuerda a mí mismo. Algunos son grandes –23,
667, 1179–, mientras que otros son pequeños: 6, 13, 581.
Algunos son preciosos, como 333, y otros feos, como 289.
Para mí, cada número es especial.
Vaya donde vaya o haga lo que haga, los números nunca
están muy lejos de mi pensamiento.

Si pudiera

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
> en la próxima trataría de cometer más errores.
> No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
> Sería más tonto de lo que he sido,
> de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
> Sería menos higiénico.
> Correría más riesgos, haría más viajes,
> contemplaría más atardeceres,
> subiría más montañas, nadaría más ríos.
> Iría a más lugares adonde nunca he ido,
> comería más helados y menos habas,
> tendría más problemas reales y menos imaginarios.
>
> Yo fui una de esas personas que vivió sensata
> y prolíficamente cada minuto de su vida;
> claro que tuve momentos de alegría.
> Pero si pudiera volver atrás trataría
> de tener solamente buenos momentos.
>
> Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
> sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
>
> Yo era uno de esos que nunca
> iban a ninguna parte sin un termómetro,
> una bolsa de agua caliente,
> un paraguas y un paracaídas;
> si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
>
> Si pudiera volver a vivir
> comenzaría a andar descalzo a principios
> de la primavera
> y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
> Daría más vueltas en calesita,
> contemplaría más amaneceres,
> y jugaría con más niños,
> si tuviera otra vez vida por delante.
>
> Pero ya ven, tengo 85 años...
> y sé que me estoy muriendo.